EP.4 – Atrio es cosa de dos.

Atrio no se entiende sin dos nombres: Toño Pérez y José Polo. En este episodio de La Encimera, Toño habla de ese binomio inseparable que forman desde hace décadas: cocina y sala. También habla de amor. Amor por la profesión, porque no se le pasa por la cabeza la jubilación, y amor por su tierra. Quedarse en Cáceres fue una decisión consciente: demostrar que desde Extremadura se puede hacer alta cocina con identidad propia. Para Toño, sin tradición no hay vanguardia. Y por encima de todo, está el comensal. Hacerle feliz es el verdadero sentido de este oficio. Una conversación íntima y honesta con este chef (cocinillas como él prefiere llamarse) sobre vocación, territorio y hospitalidad.